Como ya les conté,
mis uñas son un verdadero problema. Se rompen fácil, se escaman, no crecen rápido.
¿Las razones? Supongo que la genética. Nadie de mi familia tiene lindas uñas. Yo hago todo lo que se supone que se debe hacer: me alimento super bien, me pongo tratamientos, hago un dia de descanso entre esmalte y esmalte, no uso las uñas como herramientas, nunca en la vida me las comí... Con todos esos recaudos, yo sé que las tengo mejor que si no me cuidara para nada, pero cuando ves las uñas de, por ejemplo,
Miss Phibes, que tiene unas uñas larguísimas y de ensueño (créanme, las ví en vivo y en directo, son una maravilla), nada, una envidia total. El cabello sí me crece fuerte, brillante, grueso y rapidísimo, así que no sé, me cagaron en la repartición de uñas.
Como se pueden imaginar, por estas razones probé muchas bases (y bases de tratamiento) para las uñas. Muchas las terminé regalando a mis amigas o a mi mamá porque a mí no me funcionaban. A continuación les muestro las que tengo en mi kit, en orden de peor a mejo
r.
Sally Hansen Miracle Cure